El roce de tu piel. El cariño de un abrazo. La sensación de que no exista nada más allá. Dejar de pensar. Reír torpemente en un beso. Acariciar tus dedos tímidamente.
No te vayas hasta que nos hayamos descubierto totalmente. Seamos una nueva parte. Un principio que no conoce final.
Hasta que lleguemos a decirnos al oído aquellas cosas que sólo queremos decirnos.
domingo, 7 de octubre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
"Recuerdo que allí estaba, sentada como de costumbre leyendo uno de esos libros de fantasía que tanto le gustaban, con gesto desenfadado y tranquilo, esperaba como cada día el autobús mientras pasaba las páginas de aquel libro. Que guapa estaba, como siempre. Creo recordar que era invierno, sí, era invierno pues llevaba una gabardina marrón claro y un gorro de color negro. Esta chica me tenía loco y ni si quiera sabía que existía. Hubo un tiempo que coincidimos en varias clases, incluso me adentré en su grupo de amigos, sólo por estar a su lado.
Con el tiempo, comenzamos a hablar. Yo era la persona más feliz del planeta, con sólo saber que Gin (así es como se llama) se molestaba en hablar un poco conmigo. Pasaba horas y horas esperando hablar con ella, encontrármela por los pasillos, o simplemente esperaba a la salida de la facultad para verla escondido entre los árboles.
Quería tanto estar con ella, que no sabía como expresarlo ni que hacer para conseguirlo.
Recuerdo que tres años después, seguía enamorado de ella, y ella comenzó a estarlo de mí. Compartimos unos de los mejores años de toda mi vida. La quería. Ella, se enamoró de mí, por alguna extraña razón.
Fui un estúpido. La dejé ir y llorando.
Recuerdo que me dio la vida. Recuerdo esas noches en cama, y esas mañanas de desayunos. La recuerdo en pijama con su sonrisa. La recuerdo tan perfecta... tanto que no era para mí.
La dejé ir y con ella, yo me fui. No he vuelto a sentir más que el alcohol de una cerveza fría cada noche. Sé que lo hice por ella, porque no era para mí y no la haría siempre feliz. Huí. Pero nunca salió de mi mente.
Tengo 54 años y no la he olvidado todavía. Me gustaría tenerla entre mis brazos y que esta historia hubiera sido un "for ever" de esos que escriben ahora los jóvenes.
Por siempre.
Petter."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)